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Archivos diarios: 19/03/2020

El Coronavirus. Qué nos va a enseñar, qué podemos aprender

No pretendo daros aquí información redundante sobre el virus que nos está cambiando la vida desde hace varias semanas. Para ello están las personas especialistas que asesoran al gobierno, vuestro profesorado de Ciencias Naturales y los organismos oficiales, que nos van a ir dando las indicaciones oportunas al respecto.  Además, están a disposición de todos, una serie de canales (Teléfonos y webs oficiales, radio, TV, prensa, etc.) a través de los cuales podremos informarnos con mayor detalle. En la infografía que os dejo aquí, se resume buena parte de dicha información.

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Entendiendo que la mayoría nos contagiaremos con el virus más pronto que tarde, solo espero y deseo que el impacto sobre nuestras vidas y familias, sea el menor posible.

Por otra parte, como educador y, en concreto, como profesor de Geografía e Historia, pienso, además, que esta experiencia nos va a enseñar, acerca de la vida personal, social y política, mucho más de lo que un curso entero nos podría aportar.  Me gustaría, en este sentido, llamar la atención sobre algunos elementos que me parecen importantes:

  • En primer lugar, reconocer la importancia que, en una sociedad desarrollada, tiene el disfrute de servicios sociales eficientes, bien dotados y con suficiente presupuesto. Y hablo, principalmente, de los servicios públicos, aquellos que garantizan desde el minuto 1 a todos los ciudadanos, independientemente de su nivel económico, una respuesta rápida a una necesidad social. Hay una máxima que circula desde hace mucho por EE.UU. que dice… “¿Te parecen caros los servicios públicos? ¡Prueba a no tenerlos!”. En las próximas semanas nos podrán contar cómo les ha ido.
  • En segundo lugar, toda la ciudadanía debería reflexionar sobre el sentido de tres valores muy ligados al de libertad y que, especialmente en España, no terminan de ser bien entendidos, en parte por herencia de la dictadura franquista (las autocracias suelen postergar estos valores, demasiado ligados a la libertad, en favor de otros más “útiles” para el régimen). Éstos son: la responsabilidad, la honestidad y la solidaridad. Si pensamos en ellos, nos preocupamos por asumirlos y ponerlos en práctica, todo será mucho más fácil en nuestra vida y todos ganaremos las batallas emprendidas, como esta contra el coronavirus, especialmente sin comprendemos la importancia de la solidaridad.
  • En relación con lo anterior, es una obligación moral extender esta ola de solidaridad, provocada por la epidemia de COVID-19, a todos los ámbitos en los que también se nos pide con urgencia esa misma solidaridad, especialmente en el caso de los refugiados que, en todo el mundo, afrontan a diario penalidades sin cuento. La solidaridad tiene que impregnar hasta el último rincón de nuestros actos. No hay salvación fuera de ella en un mundo que, como ha demostrado la rápida expansión del virus puñetero, nuestro vecino puede vivir en la casa contigua o en Wuhan.
  • Así pues, lo queramos o no, deberemos aprender a tomar conciencia de los nuevos y brutales retos que nos plantea un mundo globalizado, que requieren de herramientas globales que actúen en perfecta sincronización y que habrá que desarrollar, a nivel político si no queremos colapsar como sociedad global, única forma de organización social actualmente viable. Siempre doy clase pensando que me dirijo a futuros activistas políticos, porque, al fin y al cabo, todos los ciudadanos somos políticamente activos en mayor o menor medida (votando ya estamos interviniendo en política), así os lo hago saber y os pongo deberes para cuando llegue ese día. Os digo: ese día, sed responsables.
  • Por último, también habremos de aprender de la experiencia del coronavirus, una lección que nos pueda ser útil en las próximas décadas para enfrentarnos con éxito a los efectos más extremos del cambio climático global, que no hemos de olvidar que sigue ahí como una sombra amenazante. Es muy significativo que los tremendos incendios de Australia se apagasen justo en el momento en que se expandía el nuevo virus… Pues atentos, porque cuando esto termine, nos estará esperando, agazapada, la siguiente amenaza.

Cuando todo esto acabe, nada volverá a ser como antes. Ahora bien, si hemos aprendido la lección del Coronavirus y nos empeñamos como sociedad, podremos hacer que todo sea mejor que antes. Y a vosotros, alumnos, sólo os pido que ahora reflexionemos sobre ese tiempo perdido en clase, por esas interrupciones por actitudes infantiles e irresponsables, por los sermones de los profes, por discusiones banales, etc. Que penséis en cuánto hemos hecho y cuánto hemos dejado de hacer, para que, a la vuelta, nos dediquemos todos únicamente a “sumar” y a aportar.

Nos vemos pronto.

 
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Publicado por en 19/03/2020 en Geografía